Partitura de ritmos.
La experiencia de poder trabajar en diferentes equipos y combinar diferentes tipos de ritmos y tratar de todos estar coordinados me gustó mucho. Cuando trabajamos por separado se escuchaba muy bien, pero las primeras veces de trabajar todos los equipos juntos, era un poco difícil de escuchar, pero después dijo la maestra que podíamos cambiar la vocal o hacer un ruido diferente, que podíamos también utilizar nuestro cuerpo tanto para hacer el sonido como para coordinarnos. Después de que nos dejaron utilizar el cuerpo nos empezamos a divertir muchísimo, empezamos a bailar y la coordinación se empezaba a combinar muchísimo mejor.
La verdad al inicio no me estaba gustando la idea porque en mi interior yo pensaba que no se iba a escuchar muy bien, y también que algunos compañeros no lo iban a querer hacer con ganas y al igual que el pensamiento anterior, no se iba a escuchar tan bien como nuestra maestra iba a querer que se escuchará; pero la verdad me sorprendió cuando todos lo estábamos haciendo y todos estábamos poniendo de mucho esfuerzo y concentración para que todo se escuchara muy bien y coordinado, tratando de hacer todo de la mejor manera posible, pero claro, sin dejar de divertirnos.
Este tipo de actividades, aunque al inicio no le veamos un poco el sentido y algunas personas piensen que no hay necesidad de hacerlas, la verdad es que ayudan muchísimo, nos ayudan a adentrarnos un poco más en el mundo de la música y poder descubrir que además de con la voz, con nuestro cuerpo podemos hacer diferentes tipos de ritmos y que a veces, inconscientemente también comenzamos a bailar para poder coordinarnos con el tiempo en el que se nos está pidiendo que dejemos caer el ritmo. También ayuda mucho para poder liberar el estrés, estamos en semana de exámenes y hacer esto ayuda a olvidarse un poco de todas esas tareas y horas de estudio que nos va tocar hacer en el momento de llegar a casa.